Archivos de la categoría AGITANDO IDEAS

REBELIÓN CIUDADANA EN VENEZUELA

El bolivarianismo pregonado por el gobierno venezolano representa una ideología sustentada en el culto a la personalidad. Recordemos que a través de procesos interiorizados, los mitos y símbolos políticos cumplen funciones de legitimación del orden social. Forman parte de la dimensión cultural de la política en la medida en que producen significado y sentido para los integrantes de la comunidad. Se trata, según el sociólogo Zygmunt Bauman, de un intento por generalizar una práctica elitista de autoconstrucción de la identidad con el fin de agregar a los sujetos en su vida cotidiana. Encarna un conjunto de valores espirituales y materiales, así como los procedimientos para transmitirlos en la práctica histórica. De esta forma, la cultura bolivariana ha representado una modalidad de organización y control político de la conducta social. El poder siempre contiene una constante simbólica a pesar de que son distintos los modos como se ejerce y en nombre de quien se ejerce.  Venezuela se encuentra en vilo entre la reciente Consulta Popular convocada por la Asamblea Nacional en donde participaron 7.6 millones de ciudadanos, casi el 40% de los inscritos en las listas electorales quienes reclaman por libertad y democracia, y la elección para instaurar -sin la participación de todos esos ciudadanos- una Asamblea Constituyente concebida a la medida para reorganizar al Estado. Sus 545 escaños estan integrados preponderantemente por militantes del partido gubernamental quienes no ocultan sus intenciones para desmontar el actual marco jurídico e institucional para perpetuarse en el poder. La profunda polarización política, la creciente fragmentación social y la pronunciada crisis económica colocan a Venezuela en limbo de una guerra civil. Acentuando la represión y la persecución de Estado, así como la intolerancia política frente al disenso, el gobierno de Nicolás Maduro parece olvidar el legado liberal y republicano de Simón Bolívar según el cual: “todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado finalmente a sus tiranos”. Mi intervención en Milenio Televisión:

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SOCIEDAD CIVIL Y TEORÍA POLÍTICA

Nuestro sistema democrático enfrenta serios desafíos por el creciente malestar social que impera en el país. Se plantea la necesidad de reconstruir la deteriorada institucionalidad, caracterizada en los hechos, por un bipolarismo entre grandes coaliciones políticas, de las cuales una está en el gobierno y otra en la oposición. La coalición en el poder se ha constituido como una alianza para la gobernabilidad entre el partido del presidente y sus aliados, mientras que la coalición opositora se está constituyendo y se podría definir a partir de un programa de transformaciones en donde el ciudadano tenga una centralidad indiscutible. La gobernabilidad que requiere México plantea la necesidad de compatibilizar y hacer congruentes, las exigencias ciudadanas con las decisiones políticas. El desarrollo de los procesos de democratización coloca el tema de la ciudadanía en el centro del debate. El ciudadano es quien participa de manera estable en el poder de decisión colectiva, que es el poder político. Además, la condición de ciudadanía tiene varios componentes: uno civil que se identifica con los derechos humanos, otro político que tiene que ver con el derecho de participación colectiva en el ejercicio del poder, y finalmente, la parte social que indica el derecho a un adecuado nivel de vida para todos. La ciudadanía describe el status de los derechos y las obligaciones de la persona en relación con su pertenencia a una unidad social y establece su adhesión a la organización política. La ciudadanía corresponde al individuo moderno, y es reivindicada en la medida en que aspira a ser algo más que un simple súbdito, es decir, un mero sujeto de deberes y destinatario pasivo de órdenes.

Jean L. Cohen y Andrew Arato, “Sociedad Civil y Teoría Política”, México, Fondo de Cultura Económica, 2000, en BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO @antenaradio 107.9FM para escuchar:

 

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VENEZUELA: REBELIÓN CIUDADANA CRÓNICATV

 

La Consulta Nacional de Venezuela realizada el 16 de julio 2017 representa un relevante acto de desobediencia civil porque implica el desacato de normas obligatorias, dado que se llevó a cabo al margen del oficialista Consejo Nacional Electoral. La filósofa de la política Hannah Arendt señalaba que el objetor de conciencia sigue la moral del hombre bueno, mientras que el desobediente civil sigue la moral del buen ciudadano quien expresa una resistencia e insumisión frente a la ley. La norma que se desobedece es aquella que el grupo en el poder considera investida de autoridad. Sin embargo, cuando ese poder se convierte en “un poder ciego”, insensible a los reclamos ciudadanos y fundamenta su legitimidad solamente en la violencia, se convierte en un “deber moral” el desobedecer leyes consideradas injustas y opresivas. La desobediencia civil hace referencia al deber de todo ciudadano para impulsar cambios en el orden social y político que garanticen la libertad de todos. Es el deber a la resistencia de un pueblo ante un poder tiránico.

Mi columna en CRONICATV:

2017-07-17- VENEZUELA

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¿ADIÓS A LA TRANSPARENCIA?

La discrecionalidad con que se reserva la información en México facilita su manipulación en función de intereses ajenos a las necesidades del Estado democrático, pero cercanos a las oportunidades políticas del momento. Los problemas más relevantes de la sociedad mexicana son la impunidad y la corrupción, incluso por encima de la pobreza. Los delitos, faltas e infracciones que se definen como actos de corrupción casi nunca se castigan. Desde luego, no es privativa de México, pero cuando las instituciones no funcionan se agrava más. La democracia es por definición “poder en público”. Para el autoritarismo el secreto es su esencia. Gran parte de la historia política de todos los tiempos está representada por el esfuerzo de los ciudadanos para extender el área del poder visible respecto a la del poder invisible. De esta forma, la democracia representa un sistema institucional que obliga a los gobernantes a tomar las decisiones con transparencia y a la luz del día, al tiempo que permite a los gobernados observar cómo y dónde son tomadas tales decisiones. Mi columna en #CrónicaTV:

CRONICA 2017-07-10-VIDEO

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PRINCIPIA IURIS DE LA DEMOCRACIA

La legitimación del poder es, en última instancia, una justificación jurídica. Desde el punto de vista del derecho, el campo de referencia del poder es la producción y la aplicación de las normas jurídicas, mientras que, desde el punto de vista del poder, el ordenamiento jurídico aparece solamente como fundamento de un poder soberano sobre el cual no existe ningún otro poder. En las sociedades antiguas la primacía era del poder, en tanto que en las sociedades democráticas de nuestro tiempo es el imperio del derecho, o el gobierno de las leyes como afirmaba frecuentemente el pensador turinés Norberto Bobbio, de modo tal que, frente al poder de hecho se constituye siempre un poder de derecho, es decir, un poder legítimo porque es autorizado y regulado por las leyes. De acuerdo con el maestro en esto consiste el Estado Constitucional de Derecho.

Luigi Ferrajoli, “Principa Iuris. Teoría del Derecho y de la Democracia”, en mi BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO, @antenaradio 107.9FM Primera Emisión. Para escuchar pulse aquí:

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TEORÍA POLÍTICA DE LA DEMOCRACIA

La pregunta relativa a cuál es la teoría política que sirve a la democracia es importante porque nuevas temáticas aparecen en el horizonte: el derecho a la diferencia entre los grupos, la exigibilidad universal de los derechos humanos, los nuevos regionalismos y la reivindicación de los particularismos, así como el ascenso al poder de nuevas fuerzas políticas en el plano local y nacional. En tal contexto, resulta imperativo el análisis de los sujetos que intervienen en la política en relación con el paradigma democrático. La política ha existido en todos los tiempos y circunstancias, ha cambiado sus formas, sus funciones, sus métodos e incluso, su fisonomía. La política hace referencia a la esfera de las acciones humanas que se relacionan, directa o indirectamente, con la conquista y el ejercicio del gobierno. La política ha siempre existido porque en donde hay individuos existe sociedad, y en donde hay una sociedad, resulta inevitable que exista una organización fruto ella misma de decisiones vinculantes. Cuando hablamos de política nos referimos a aquella actividad específica que se relaciona con la adquisición, la organización y la distribución del poder. Actualmente la política enfrenta problemáticas que no pueden ser resueltas con los esquemas tradicionales. Se requieren nuevos horizontes interpretativos que permitan al régimen político mexicano enfrentar los enormes desafíos emergentes. Nuestra democratización plantea la necesidad de innovar a la política y sus actores, procesos e instituciones.

“La Teoría Política, Hoy”, Jornada de la Maestría en Ciencia Política & Sociología de la Flacso Buenos Aires, Carlos Strasser, Director, 2016.

 

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EL IMPERIO DE LA JUSTICIA: RONALD DWORKIN

Un grupo de integrantes de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México entregamos este 10 de mayo de 2017 a la Suprema Corte de Justicia de la Nación un Amicus Curiae, ofreciendo argumentos razonados sobre distintos aspectos que afectan los derechos humanos y que se encuentran contenidos en las impugnaciones presentadas contra la primera Constitución Política CDMX. El Amicus Curiae, expresión latina derivada del derecho romano y frecuentemente utilizada por el derecho anglosajón, es una poderosa herramienta para la defensa de los derechos ciudadanos. También conocido como “Amigo del Tribunal”, dicho instrumento es de gran utilidad en la discusión jurisdiccional constitucional porque contribuye a elevar la calidad del debate, suministra mayor transparencia a las decisiones de los ministros y resalta el interés público. Democratiza el análisis de la Suprema Corte y garantiza el debido proceso que debe involucrar toda emisión de sentencias razonadas, justas y jurídicamente sustentables. Expresa una opinión fundada en defensa del bien común y un alegato sobre una decisión judicial que plantea cuestiones jurídicas y políticas socialmente relevantes, y para ello encontramos gran inspiración en la obra del profesor de la Universidad de Oxford y gran filósofo del derecho, Ronald Dworkin, lectura que hoy recomendamos: “El Imperio de la Justicia”, Barcelona, Gedisa, 2012, en BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO.

Para escuchar:

 

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LOS INTELECTUALES Y EL PODER

La transición política de México convoca a sus intelectuales. Es una obligación del pensamiento libre contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de la democracia. Frente a la crisis moral que afecta a nuestra clase política, la cultura tiene tareas a las que no puede renunciar. En primer lugar, tratar de definir los caminos para encontrar soluciones pacíficas a las controversias que plantea nuestra convivencia, que hagan posible el “uso público de la razón” y la tolerancia; en segundo lugar, ejercer el espíritu crítico como una actitud razonada, laica e ilustrada frente a una realidad compleja que reclama soluciones innovadoras e incluyentes, y finalmente, definir los senderos para mantener la vigencia de las libertades civiles y políticas de todos los ciudadanos. El intelectual, como intérprete de los tiempos, debe siempre ejercer la crítica y el diálogo. Su misión es sembrar dudas y no la de recoger certezas.

Se observa en nuestro país una pérdida de rumbo, un desconcierto generalizado y una ausencia de sentido. La carencia de ideas, la crisis del pensamiento y el declive de las interpretaciones definen al momento actual. Para intentar abrir camino, es necesario instrumentar una “política de la cultura” que no es la política de los políticos sino la política de los intelectuales.

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ELECCIONES, MANDATO POPULAR Y GOBIERNO

 

El abstencionismo activo tiene varias explicaciones. Unos lo ven como síntoma de un progresivo desencanto hacia la forma de gobierno, otros como una modalidad de protesta contra el sistema o como inconformidad respecto a las opciones que representan los partidos. El abstencionismo activo es la exteriorización de un malestar social respecto a la clase política en su conjunto, que desincentiva el sufragio. La promoción del voto y la participación ciudadana, tienen por objetivo combatir el abstencionismo porque representa una de las enfermedades que aquejan a la democracia. Es claro que el abstencionismo en materia electoral constituye un problema de educación cívica y responsabilidad social. Sin embargo, si una persona no acude a las urnas, también puede ser producto de una decisión libre y razonada. Consecuentemente, lo primero que hay que distinguir en el abstencionismo, es la presencia de una voluntad consciente de no acudir a las urnas, estando calificado para ello. Este es el abstencionismo activo, que expresa una voluntad manifiesta de no votar, y debe distinguirse del abstencionismo pasivo, en donde el elector enfrenta obstáculos técnicos y estructurales que imposibilitan la votación, como en los casos de quienes se encuentran en el extranjero, cambian su domicilio y no se actualizan en el padrón, o los que simplemente han extraviado su credencial de elector. Una inadecuada organización electoral, condiciones naturales, meteorológicas o el estado de salud del votante, hacen que el resultado sea el mismo: la abstención.

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