Todas las entradas de Isidro H. Cisneros

Doctor en Ciencia de la Política por la Universidad de Florencia, Italia.
Licenciado en Sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Licenciado en Derecho por la Universidad La Salle del Pedregal.

Ha sido:

Consejero Presidente del Instituto Electoral del Distrito Federal.
Consultor Nacional de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para la elaboración del Diagnóstico sobre la Situación de los Derechos Humanos en México (temas: derechos político-electorales, derechos indígenas, derecho al medio ambiente y derecho a la educación).
Consultor del Banco Mundial en el Proyecto de Desarrollo de los Pueblos Indígenas.
Asesor de la Secretaría de Educación Pública para los contenidos de los libros de texto gratuito de primaria, en la materia de Formación Cívica y Ética. Autor del concepto: “Tolerancia”, libro de quinto grado, pp. 64-65.

Distinciones:

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde 1994.
Recibió el «Contributo di Ricerca» 1990 otorgado por la Fundación Luigi Einaudi de la Ciudad de Turín, Italia.
Obtuvo el Premio 1995 del XI Certamen Latinoamericano de Ensayo Político organizado por la Revista Nueva Sociedad de Venezuela.
Recibió el “Galardón de Honor” 2000 otorgado por la Campaña Permanente por la Tolerancia Religiosa y la Libertad de Conciencia en México.

Actividades profesionales:

Consejero Ciudadano de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.
Consejero Electoral de la Junta Local en el Distrito Federal del Instituto Federal Electoral.

Ha sido conferencista en:

Departamento de Organización y Sistema Político de la Universidad de Bolonia, Italia.
Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Lecce, Italia.
Departamento de Estudios Jurídicos del Centro de Estudios sobre el Riesgo de la Universidad de Lecce, Italia.
Centro Europeo de Estudios sobre la Democratización en Bolonia, Italia.
Instituto de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de Gotemburgo, Suecia.
Ibero-Amerikanska Institutet de la Universidad de Estocolmo, Suecia.
London School of Economics and Political Science (LSE), Inglaterra.
University of Cambridge, Inglaterra.
Centre for Policy Studies de la Universidad de Johannesburgo, Sudáfrica.
Panelista en la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia en Durban, Sudáfrica.
Programa de Estudios sobre Cultura Judía de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Israel.
Instituto “Stephen Roth” de Estudios sobre Antisemitismo y Racismo de la Universidad de Tel-Aviv, Israel.
Centro de Análisis e Intervención Sociológica de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de la Universidad de París, Francia.
Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), Caracas, Venezuela.
Programa de Estudios Posdoctorales de la Universidad Central de Venezuela.
Sedes Guatemala y Ecuador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.
Universidad Estatal de California en Long Beach, Estados Unidos de Norteamérica.

En México ha sido profesor en:

Maestría en Ciencias Sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en su Sede Académica de México.
Maestría en Sociología Política del Instituto de Investigaciones Históricas Dr. José María Luis Mora.
Doctorado en Ciencias Políticas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Doctorado en Ciencias Sociales del Centro de Investigación y Docencia en Humanidades del Estado de Morelos.
Licenciatura en Ciencia Política y Relaciones Internacionales del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
Maestría en Sociología del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE).
Maestría en Análisis Político de la Universidad Autónoma de Querétaro.
Maestría en Ciencia Política del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara.
Maestría en Derecho de la Universidad Anáhuac del Sur.
Maestría en Economía y Gobierno de la Universidad Anáhuac del Norte.
Doctorado en Gestión Estratégica del Centro de Alta Dirección en Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac del Norte.
Licenciatura en Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Ha sido integrante de:

Comité Editorial de Política y Sociología del Fondo de Cultura Económica.
Comités dictaminadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
Comité Editorial de la Revista “Acta Sociológica”, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales-UNAM.
Comité Tutorial del Programa de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Autor de los libros:

• Tolerancia y Democracia, Instituto Federal Electoral, México, 1996.

• Política Democrática y Gobernabilidad, México, Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América, 1997.

• Recorridos de la Tolerancia. Autores, Creaciones y Ciclos de una Idea (con introducción de Alain Touraine), Océano, México, 2000.

• Formas Modernas de la Intolerancia: de la Discriminación al Genocidio (con introducción de Michel Wieviorka), Océano, México, 2004.

• Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas en México. Contribución para una Ciencia Política de los Derechos Colectivos, Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, México, 2004.

• El Derecho Humano a la No Discriminación, México, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, 2007.

• Una Invitación a Comprender la Política y el Poder, México, Instituto Electoral del Estado de Jalisco, 2008.

• Norberto Bobbio de la Razón de Estado a la Sociedad Democrática, Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco, 2014.

Ha compilado:

• Los Intelectuales y los Dilemas Políticos en el Siglo XX, México, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, 2 volúmenes, 1997.

• Léxico de la Política, México, Fondo de Cultura Económica, 2000.

• Diagnóstico sobre la Situación de los Derechos Humanos en México, Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, 2003.

• La Primavera de la Política. Ideas para Acabar con el Declive de la Democracia Tradicional, Barcelona, Libros de Vanguardia, 2007.

• Grandes Temas para un Observatorio Electoral Ciudadano, 5 volúmenes, Instituto Electoral del Distrito Federal, México, 2008.

En prensa:

• Reglas Democráticas, Legalidad y Autodeterminación Partidaria, en “Comentarios a la sentencias del Tribunal Electoral, vertiente Salas Regionales”, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Otras actividades:

Autor, conductor e investigador del Primer y Segundo Curso Radiofónico: De la Esclavitud a los Derechos Humanos, Instituto Mexicano de la Radio 2013.

Autor, conductor e investigador del Diccionario de la A a la Z de lo Políticamente Incorrecto, 100 cápsulas, Instituto Mexicano de la Radio, 2013.

Ha escrito decenas de artículos, ensayos, reseñas y colaboraciones para publicaciones académicas especializadas en derechos humanos, sociología, ciencia política, filosofía y derecho, tanto en México como en otros países.

Se ha desempeñado como analista político en “Radio Monitor” y “Radio Fórmula”.

Actualmente:

Editorialista de política nacional en el periódico “La Crónica de Hoy”.

Titular de la columna radiofónica “Biblioteca Mínima del Buen Ciudadano”, Antena Radio Primera Emisión, 107.9 FM, Instituto Mexicano de la Radio.

POLÍTICA, LÓGICA Y MÉTODO EN LAS CIENCIAS SOCIALES

Los partidos políticos y sus candidatos son los protagonistas centrales de los procesos electorales. Los candidatos representan diferentes alternativas, son quienes compiten por los cargos públicos, realizan las campañas electorales y tratan de convencer a los electores para obtener su voto. Se puede afirmar que un país es democrático cuando sus elecciones implican una competencia real entre diferentes candidatos y cuando los ciudadanos deciden con libertad entre opciones diferentes. Los partidos políticos y los candidatos son actores especializados en la tarea de ejecutar funciones de representación política, por lo que los métodos de selección de candidatos dicen mucho sobre el tipo de sistema de partidos que tenemos en México. Los partidos representan a grupos organizados de personas que comparten objetivos y opiniones políticas semejantes y que buscan influir en la gestión pública mediante la elección de sus candidatos para cargos de gobierno. En el estudio de los sistemas de partido han confluido una gran cantidad de pensadores desde la vertiente clásica con autores como Moisei Ostrogorski, Robert Michels, Max Weber y Maurice Duverger, para quienes los temas privilegiados del análisis fueron los tipos de partido, su organización y sus funciones en torno a la lucha por el poder, hasta los politólogos contemporáneos como Giovanni Sartori y Angelo Panebianco quienes integran una perspectiva completa de los modernos sistemas de partido, el primero resaltando los elementos que caracterizan su estructura, el número de organizaciones en la arena política, el tipo de relaciones que surgen entre los partidos, sus ubicaciones ideológicas y estratégicas, así como sus relaciones con la militancia y el sistema político. Mientras que el segundo, concibe a los partidos como partes integrantes de un sistema de fuerzas en donde lo importante es la “dinámica organizativa interna” en términos de alianzas y conflictos por el poder entre los diversos actores que intervienen en el partido. Aunque la postulación de candidatos y el desarrollo de campañas electorales son las funciones más visibles para el electorado, los partidos realizan otras actividades vitales en una sociedad democrática. Representan una suerte de mediadores institucionalizados entre la sociedad civil y quienes toman las decisiones políticamente significativas. El funcionamiento de los partidos está determinado por factores externos como el sistema electoral, la cultura política o el marco legal, y también por factores internos, como la personalidad de sus dirigentes y funcionarios, sus fundamentos ideológicos o su particular historia partidista. Dependiendo del desempeño en las elecciones, los partidos políticos y sus candidatos pueden llegar a formar parte del gobierno o de la oposición legislativa. El sistema electoral es un elemento importante para determinar cómo los votos se traducen en escaños o cargos públicos, aunque las decisiones sobre la formación de coaliciones o alianzas electorales igualmente se reflejan en el resultado final:

Giovanni Sartori: “La Política. Lógica y Método en las Ciencias Sociales”, México, Fondo de Cultura Económica, 1998, en BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO @antenaradio 107.9FM Primera Emisión. Para escuchar pulse aquí:

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¿ADIÓS A LA TRANSPARENCIA?

La discrecionalidad con que se reserva la información en México facilita su manipulación en función de intereses ajenos a las necesidades del Estado democrático, pero cercanos a las oportunidades políticas del momento. Los problemas más relevantes de la sociedad mexicana son la impunidad y la corrupción, incluso por encima de la pobreza. Los delitos, faltas e infracciones que se definen como actos de corrupción casi nunca se castigan. Desde luego, no es privativa de México, pero cuando las instituciones no funcionan se agrava más. La democracia es por definición “poder en público”. Para el autoritarismo el secreto es su esencia. Gran parte de la historia política de todos los tiempos está representada por el esfuerzo de los ciudadanos para extender el área del poder visible respecto a la del poder invisible. De esta forma, la democracia representa un sistema institucional que obliga a los gobernantes a tomar las decisiones con transparencia y a la luz del día, al tiempo que permite a los gobernados observar cómo y dónde son tomadas tales decisiones. Mi columna en #CrónicaTV:

CRONICA 2017-07-10-VIDEO

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PRINCIPIA IURIS DE LA DEMOCRACIA

La legitimación del poder es, en última instancia, una justificación jurídica. Desde el punto de vista del derecho, el campo de referencia del poder es la producción y la aplicación de las normas jurídicas, mientras que, desde el punto de vista del poder, el ordenamiento jurídico aparece solamente como fundamento de un poder soberano sobre el cual no existe ningún otro poder. En las sociedades antiguas la primacía era del poder, en tanto que en las sociedades democráticas de nuestro tiempo es el imperio del derecho, o el gobierno de las leyes como afirmaba frecuentemente el pensador turinés Norberto Bobbio, de modo tal que, frente al poder de hecho se constituye siempre un poder de derecho, es decir, un poder legítimo porque es autorizado y regulado por las leyes. De acuerdo con el maestro en esto consiste el Estado Constitucional de Derecho.

Luigi Ferrajoli, “Principa Iuris. Teoría del Derecho y de la Democracia”, en mi BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO, @antenaradio 107.9FM Primera Emisión. Para escuchar pulse aquí:

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PROTECCIÓN JURÍDICA PARA LOS ANIMALES

Al institucionalizar la responsabilidad de proteger a los animales no humanos se establece una pauta central para la transformación de las mentalidades sociales, creando así una cultura cívica ciudadana. El derecho a la protección jurídica para los animales proyecta la lucha permanente contra el maltrato y la crueldad, propone una perspectiva en donde la persona deja de ser el centro de toda actividad, para formar parte del sistema biótico al mismo nivel que los otros seres vivos. Arribar a esta conclusión ha permitido la consideración de los animales no como entes inferiores al individuo, sino como seres sintientes que coexisten al mismo nivel, y que por lo tanto, deben ser protegidos como sujetos de derechos, al igual que los seres humanos.

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TEORÍA POLÍTICA DE LA DEMOCRACIA

La pregunta relativa a cuál es la teoría política que sirve a la democracia es importante porque nuevas temáticas aparecen en el horizonte: el derecho a la diferencia entre los grupos, la exigibilidad universal de los derechos humanos, los nuevos regionalismos y la reivindicación de los particularismos, así como el ascenso al poder de nuevas fuerzas políticas en el plano local y nacional. En tal contexto, resulta imperativo el análisis de los sujetos que intervienen en la política en relación con el paradigma democrático. La política ha existido en todos los tiempos y circunstancias, ha cambiado sus formas, sus funciones, sus métodos e incluso, su fisonomía. La política hace referencia a la esfera de las acciones humanas que se relacionan, directa o indirectamente, con la conquista y el ejercicio del gobierno. La política ha siempre existido porque en donde hay individuos existe sociedad, y en donde hay una sociedad, resulta inevitable que exista una organización fruto ella misma de decisiones vinculantes. Cuando hablamos de política nos referimos a aquella actividad específica que se relaciona con la adquisición, la organización y la distribución del poder. Actualmente la política enfrenta problemáticas que no pueden ser resueltas con los esquemas tradicionales. Se requieren nuevos horizontes interpretativos que permitan al régimen político mexicano enfrentar los enormes desafíos emergentes. Nuestra democratización plantea la necesidad de innovar a la política y sus actores, procesos e instituciones.

“La Teoría Política, Hoy”, Jornada de la Maestría en Ciencia Política & Sociología de la Flacso Buenos Aires, Carlos Strasser, Director, 2016.

 

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DEFENSA DEL USO TERAPÉUTICO DE LA CANNABIS EN LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE CDMX

En la Constitución Política CDMX, artículo 9, apartado D,  numeral 7, se estableció que: “A toda persona se le permitirá el uso médico y terapéutico de la cannabis sativa, indica, americana o marihuana y sus derivados, de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la legislación aplicable”. Este es un gran paso en nuestro proceso democratizador porque clarifica en nuestra norma suprema local, dos temas: de un lado, el derecho fundamental de todo ciudadano a procurarse el goce del más alto nivel de salud y del otro, alerta contra el peligro de un Estado Clínico que se abroga el poder de instaurar incondicionadamente aquello que es bueno para nuestra salud. Durante décadas prevaleció una visión punitiva que limitaba el uso de la marihuana a la perspectiva penal. Actualmente, el debate sobre la política hacia el cannabis reconoce que su uso se encuentra relacionado con una serie de estigmas y prejuicios, y que esta es una de las razones que explican porqué de manera tradicional el punto de vista de la criminalización dominó la discusión pública. Se cambió tal enfoque, porque esa manera de entender la problemática impedía observar con detenimiento a las personas que están detrás del uso de la marihuana y su circunstancia frente a la ley, pero también en relación con las instituciones de salud. La legislación federal supone ambigüedades para la práctica médica, ya que los profesionales de la medicina pueden ser penalizados en caso de prescribir cannabis con fines terapéuticos. Existe una contradicción legal entre el derecho de acceso a la salud de todos los ciudadanos, y la posibilidad real de obtener de forma segura y legal cannabis con fines terapéuticos, aún cuando ese tratamiento sea prescrito por un médico certificado. El estigma moral que todavía pesa sobre los usuarios es, en muchas ocasiones, un problema mucho más grave que el uso medicinal del cannabis.

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EL IMPERIO DE LA JUSTICIA: RONALD DWORKIN

Un grupo de integrantes de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México entregamos este 10 de mayo de 2017 a la Suprema Corte de Justicia de la Nación un Amicus Curiae, ofreciendo argumentos razonados sobre distintos aspectos que afectan los derechos humanos y que se encuentran contenidos en las impugnaciones presentadas contra la primera Constitución Política CDMX. El Amicus Curiae, expresión latina derivada del derecho romano y frecuentemente utilizada por el derecho anglosajón, es una poderosa herramienta para la defensa de los derechos ciudadanos. También conocido como “Amigo del Tribunal”, dicho instrumento es de gran utilidad en la discusión jurisdiccional constitucional porque contribuye a elevar la calidad del debate, suministra mayor transparencia a las decisiones de los ministros y resalta el interés público. Democratiza el análisis de la Suprema Corte y garantiza el debido proceso que debe involucrar toda emisión de sentencias razonadas, justas y jurídicamente sustentables. Expresa una opinión fundada en defensa del bien común y un alegato sobre una decisión judicial que plantea cuestiones jurídicas y políticas socialmente relevantes, y para ello encontramos gran inspiración en la obra del profesor de la Universidad de Oxford y gran filósofo del derecho, Ronald Dworkin, lectura que hoy recomendamos: “El Imperio de la Justicia”, Barcelona, Gedisa, 2012, en BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO.

Para escuchar:

 

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SOBRE EL PODER: BYUNG-CHUL HAN

Dilucidar los complejos problemas del orden democrático, en donde el derecho se presenta como un conjunto de normas vinculantes que son hechas valer recurriendo, en última instancia, al poder coercitivo del Estado. El poder político aparece como la capacidad de producir una serie de efectos deseados sobre la sociedad. La relación entre derecho y poder es variable en función de que prevalezca uno u otro. Max Weber parte de la distinción fundamental entre poder de hecho y poder legítimo, mientras que Hans Kelsen considera que el ordenamiento jurídico es un conjunto de normas válidas independientemente de su eficacia y capacidad para integrar un poder jurídico. Weber analiza aquello que hace legítimo al poder, es decir, el derecho, mientras que Kelsen estudia aquello que hace efectivo al derecho, es decir, el poder. La legitimación del poder es, en última instancia, una justificación jurídica. Desde el punto de vista del derecho, el campo de referencia del poder es la producción y la aplicación de las normas jurídicas, mientras que, desde el punto de vista del poder, el ordenamiento jurídico aparece solamente como fundamento de un poder soberano sobre el cual no existe ningún otro poder. En las sociedades antiguas la primacía era del poder, en tanto que en las sociedades democráticas de nuestro tiempo es el imperio del derecho o el gobierno de las leyes de modo tal que, frente al poder de hecho se constituye siempre un poder de derecho, es decir, un poder legítimo porque es autorizado y regulado por las leyes.

“Sobre el Poder” de Byung-Chul Han, Barcelona, Herder, 2016, en BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO.

Para escuchar:

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LOS INTELECTUALES Y EL PODER

La transición política de México convoca a sus intelectuales. Es una obligación del pensamiento libre contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de la democracia. Frente a la crisis moral que afecta a nuestra clase política, la cultura tiene tareas a las que no puede renunciar. En primer lugar, tratar de definir los caminos para encontrar soluciones pacíficas a las controversias que plantea nuestra convivencia, que hagan posible el “uso público de la razón” y la tolerancia; en segundo lugar, ejercer el espíritu crítico como una actitud razonada, laica e ilustrada frente a una realidad compleja que reclama soluciones innovadoras e incluyentes, y finalmente, definir los senderos para mantener la vigencia de las libertades civiles y políticas de todos los ciudadanos. El intelectual, como intérprete de los tiempos, debe siempre ejercer la crítica y el diálogo. Su misión es sembrar dudas y no la de recoger certezas.

Se observa en nuestro país una pérdida de rumbo, un desconcierto generalizado y una ausencia de sentido. La carencia de ideas, la crisis del pensamiento y el declive de las interpretaciones definen al momento actual. Para intentar abrir camino, es necesario instrumentar una “política de la cultura” que no es la política de los políticos sino la política de los intelectuales.

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ELECCIONES, MANDATO POPULAR Y GOBIERNO

 

El abstencionismo activo tiene varias explicaciones. Unos lo ven como síntoma de un progresivo desencanto hacia la forma de gobierno, otros como una modalidad de protesta contra el sistema o como inconformidad respecto a las opciones que representan los partidos. El abstencionismo activo es la exteriorización de un malestar social respecto a la clase política en su conjunto, que desincentiva el sufragio. La promoción del voto y la participación ciudadana, tienen por objetivo combatir el abstencionismo porque representa una de las enfermedades que aquejan a la democracia. Es claro que el abstencionismo en materia electoral constituye un problema de educación cívica y responsabilidad social. Sin embargo, si una persona no acude a las urnas, también puede ser producto de una decisión libre y razonada. Consecuentemente, lo primero que hay que distinguir en el abstencionismo, es la presencia de una voluntad consciente de no acudir a las urnas, estando calificado para ello. Este es el abstencionismo activo, que expresa una voluntad manifiesta de no votar, y debe distinguirse del abstencionismo pasivo, en donde el elector enfrenta obstáculos técnicos y estructurales que imposibilitan la votación, como en los casos de quienes se encuentran en el extranjero, cambian su domicilio y no se actualizan en el padrón, o los que simplemente han extraviado su credencial de elector. Una inadecuada organización electoral, condiciones naturales, meteorológicas o el estado de salud del votante, hacen que el resultado sea el mismo: la abstención.

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