FUNDAMENTALISMOS RELIGIOSOS

 

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El fanatismo religioso es un tipo de pensamiento dogmático y una modalidad de acción intolerante, apasionada e incondicional que se activa a partir de la creencia ciega en la propia verdad y en la fuerza capaz de imponerla. El fanático considera que los miembros de su comunidad deben comprometerse, de manera total e incondicional, con la causa religiosa en cualquiera de los campos de la vida social. A lo largo de la historia el fanatismo, el fundamentalismo y el esencialismo religioso han producido conflictos, violencia, guerras, holocaustos y terrorismo. Los fanáticos plantean de manera radical el problema de la pureza y del fundamento último de la comunidad. El fanatismo religioso también actúa políticamente, a partir de un pacto de rígida disciplina y de fe absoluta en la causa y sus mártires. Los fanáticos son idólatras que consideran que su pacto es divino y establecen una tabla de valores irrenunciables, por los cuales consideran que vale la pena luchar de cualquier forma, ya sea con la política o con la violencia. El fanático considera que quien piensa distinto debe ser castigado, o incluso, eliminado. Para él solo existen amigos y enemigos. México no está inmune al fanatismo fundamentalista. Los fanáticos se consideran dueños de la verdad y se adhieren a ella, prescindiendo de que sea verdadera o falsa, y justifican cualquier medio, lícito o ilícito para imponerla a los demás quienes son considerados “infieles”. El fanatismo no solo es católico, también existe en relación con el islam, el hebraísmo, el protestantismo y en ocasiones con el hinduísmo. El fanatismo religioso produce violencia sacra al intentar un imposible regreso al pasado, es decir, a los míticos orígenes de un credo religioso que resulta incompatible con el mundo moderno. Arcaico e intolerante, el fanatismo se remite a los fundamentos, al principio y al origen de las cosas que se identifica con una fe religiosa. El fanatismo desafía a las instituciones democráticas cuando supone poseer una verdad absoluta que debe imponerse a los demás aún contra su voluntad. El fanático es intransigente, irracional, dogmático y su pasión religiosa es exacerbada y violenta. Otras actitudes religiosas de cerrazón a la modernidad son el tradicionalismo y el conservadurismo. Estos movimientos están directamente comprometidos con la lucha política e interesados en la conquista del poder. El oscurantismo que representan los dogmas, las verdades absolutas y el fanatismo está en la base del autoritarismo, y en las distintas formas de intolerancia que se desarrollan en pleno siglo XXI. Porque como afirmaba el filósofo y político francés, además de gran experto en materia religiosa, Roger Garaudy: “el fanatismo religioso es un cáncer espiritual que amenaza a toda la civilización moderna”.

«Los Orígenes del Fundamentalismo en el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. La Intolerancia Religiosa frente al Progreso» de Karen Amstrong, Barcelona, Tusquets, 2004, en BIBLIOTECA MÍNIMA DEL BUEN CIUDADANO @antenaradio Primera Emisión 107.9FM.

Para escuchar pulse aquí:

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